ss_blog_claim=89ca0f9892d97b7340fe84cc9c94f748

Recibe Museo Paul Getty acervo fotográfico de Manuel Alvarez Bravo

Un total de 52 imágenes que corresponden a la colección del fotógrafo mexicano Manuel Alvarez Bravo, nacido el 4 de febrero de 1902 en esta capital, fueron donadas al Museo Paul Getty.

Las adquisiciones fueron obsequios otorgados por el matrimonio formado por Daniel Greenberg y Susan Steinhauser, quienes también son reconocidos por donaciones de obras de arte de vidrio hechas al Museo de Artes del Condado de Los Angeles.

Asimismo, el Museo Norton Simon, de Pasadena, California, también cuenta con una sustancial suma de obras de dicho artista de la lente.

Alvarez Bravo compró su primera cámara en 1924 y al inicio de 1930 realizó crónicas de trabajos de grandes muralistas mexicanos como Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Rufino Tamayo.

Hijo de Manuel Alvarez García y Soledad Bravo, Manuel concluyó su educación formal en 1914.

Antes de dedicarse por completo a la fotografía, fue burócrata en varias dependencias gubernamentales, intentó estudiar contaduría y en 1915 se inscribió en la Academia de Nacional de Bellas Artes para estudiar pintura y música, sin embargo, su vida tomaría otros senderos.

En 1923 conoció al fotógrafo alemán Hugo Brehme, quien se convertiría en su primer mentor, y poco después, sus primeros trabajos fueron expuestos junto a los de Edward Weston y Tina Modotti, quien además de impulsarlo, se convirtió en su asociada.

Así comenzó a experimentar en los terrenos del pictorialismo y en 1926 obtuvo el primer premio de un certamen fotográfico realizado en la ciudad de Oaxaca.

En aquella época trabajó como jefe del Departamento Fotográfico de la revista “Mexican Folkways” editada por Frances Toor. Contrajo matrimonio con Lola Martínez de Anda, quien años más tarde, asumió la misma profesión y tomaría artísticamente su apellido.

Recibió el reconocimiento general reflejado en un creciente número de admiradores, y nadie puede negar que el poder de su labor artística que daba como resultado fotografías cargadas de un extraño atractivo, influyó de manera determinante en otros artistas.

En 1928 decidió establecerse como fotógrafo profesional y entabló amistad con los muralistas Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, cuyas imágenes habrían de incluirse en el libro “Painted Walls of México”, de Emily Edwards.

Alvarez Bravo logró entonces exponer en el Primer Salón de fotografía de la Ciudad de México, donde tuvo oportunidad de relacionarse con las máximas figuras culturales de entonces: Diego Rivera, Rufino Tamayo y Frances Toor, editor del catálogo “Mexican Folkways”, de Modotti.

A sugerencia de Tina, el fotógrafo envió un portafolios de imágenes a Edward Weston, quien las calificó como “una muy fina serie de fotografías”, lo que le valió empezar a impartir clases en la Escuela Nacional de Artes Plásticas.

Los ecos de la Revolución atrajeron a diversos artistas extranjeros, entre ellos Sergei Eisenstein, quien llegó al país en 1930 para filmar.

Alvarez Bravo fue seleccionado fotógrafo de toma fija del cineasta ruso, algunas de esas placas fueron compradas por el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Su obra ganó terreno y para 1934 conoció a Henri Cartier-Bresson y el año siguiente realizaron una exposición conjunta en el Palacio de Bellas Artes.

Dos años después, en 1936, impartió clases durante algunos meses en la “Hull House Art School”, de Chicago, y un par de años más tarde hizo lo mismo en la Academia de San Carlos, de la Ciudad de México.

En esa época conoció a Andrés Bretón, quien lo invitó a exhibir sus trabajos en un espectáculo de arte surrealista.

A la llegada de los años 40, Alvarez Bravo era un fotógrafo consumado; las exposiciones se sucedían en casi todo el mundo; los museos adquirían sus fotografías y los colegios demandaban su presencia como profesor. Su obra se había convertido ya en un referente inevitable de la cultura y la fotografía.

Alvarez Bravo recibió todos los premios y reconocimientos a los que un artista podía aspirar: la beca “Guggenheim”; el Premio de Arte “Sourasky”, de la Secretaría de Educación Pública; el título de Maestro de Fotografía por el International Center of Photography, de Nueva York, y el premio internacional de fotografía “Hugo Erfurth” que otorga el gobierno de Leverkusen, Alemania.

Asimismo, el Premio “Peer” de la Friends of Photography de San Francisco, California; y el Nacional de las Artes en 1975, además de ser nombrado miembro honorario de la Academia de Artes de México Officier de l’Ordre des Arts et des Lettres del gobierno francés, entre otros.

También se dio tiempo para colaborar en proyectos especiales, como el libro “Instante y revelación”, que elaboró con el poeta Octavio Paz.

En 1996 el Centro Fotográfico “Manuel Alvarez Bravo” fue inaugurado en la ciudad de Oaxaca, Oaxaca, y un año después Susan Kismaric organizó una retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

Alvarez Bravo fue creador de un brillante trabajo fotográfico en blanco y negro que logró llevar a sus espectadores a un mundo saturado de simbolismos.

Fundador del Fondo Editorial de la Plástica Mexicana y del primer Museo de la Fotografía en México, Manuel Alvarez Bravo murió el 19 de octubre de 2002 en la Ciudad de México, después de haber cumplido cien años de edad.

Exposición “Fotografías huérfanas en busqueda de historia”

Muestran singulares imágenes de Efraín Huerta en exposición

La exposición fotográfica “De cara a la poesía: imágenes de poetas mexicanos”, montada por la Galería de Arte Moderno del Instituto Sinaloense de Cultura, muestra varias tomas del rostro de Efraín Huerta, fallecido el 2 de febrero de 1982.

La exhibición presenta 78 fotografías de vates mexicanos, entre ellos Huerta, integradas a partir de los años 50, propiedad de la Coordinación Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

La misma, que inició en enero, permanecerá todo este mes en exposición. En ella también se pueden observar imágenes de Octavio Paz, José Emilio Pacheco, Juan Bañuelos, Jaime Sabines, David Huerta, Rosario Castellanos, Homero Aridjis y Oscar Olivas, entre otros.

El escritor, periodista y poeta mexicano Efraín Huerta, uno de los más importantes del siglo XX en Latinoamérica por su exquisito manejo del arte poético y vitalidad expresiva, murió en la Ciudad de México.

El vate nació en Silao, Guanajuato, el 18 de junio de 1914 e hizo sus primeros estudios en las ciudades de León y Querétaro.

Posteriormente, cursó la preparatoria en la Ciudad de México, donde también estudió los primeros años de la carrera de Leyes, que no finalizó.

Fue periodista profesional desde 1936 y trabajó en los principales periódicos y revistas de la capital del país, así como en algunos de provincia. Fue también crítico cinematográfico.

Huerta fue un poeta de ruptura, inmerso en su transcurrir histórico que no duda en utilizar las técnicas neo-vanguardistas en forma magistral, creando espacios que no habían sido descubiertos en la expresión poética convencional.

Perteneció a la generación de “Taller” (1938-1941), revista literaria que agrupó, entre otros, a Octavio Paz, Rafael Solana y Neftalí Beltrán.

Viajó por Estados Unidos y Europa, donde el gobierno de Francia le otorgó en 1945 las Palmas Académicas, y en 1952 visitó Polonia y la Unión Soviética.

Inmerso en una “estética de la impureza”, contrapuesta a la “poesía pura”, Huerta se consideraba “el orgullosamente marginado, el proscrito”, comprometido, como todo artista auténtico, con su propia conciencia.

Dentro del grupo que integró la generación de “Taller”, se distinguió por su sana conciencia lírica, su apasionado interés por la redención del hombre y el destino de las naciones que buscan en su organización nuevas normas de vida y de justicia.

Sus primeros libros “Absoluto amor” y “Línea del alba”, están incluidos en “Los hombres del alba”, además de su obra publicada en revistas hasta 1944.

El amor y la soledad, la vida y la muerte, la rebeldía contra la injusticia, su lucha contra la discriminación racial, la música de la raza negra, la política y la Ciudad de México son los temas más frecuentes en su obra.

“El poeta de la rebeldía”, cuya obra recupera cada vez más la fuerza expresiva al paso del tiempo, es también el poeta del amor. Su poesía tiene muchas vertientes y nos ofrece innumerables reflexiones.

Otras de sus obras son “Poemas de guerra y esperanza” (1943), “La rosa primitiva” (1950), “Los poemas de viaje 1949-1953″ (1956), “La raíz amarga” (1962), “El Tajón” (1963), “Poemas prohibidos y de amor” (1973), “Los eróticos y otros poemas” (1974) y “Estampida de poemínimos” (1981). Su obra completa se encuentra en “Poesía completa” (1988).

Recibió el Premio Nacional de Poesía en 1976, en ese mismo año se hizo acreedor al Premio Nacional de Ciencias y Artes y en 1978 al Nacional de Periodismo.

De acuerdo con los especialistas, es el suyo un caso extraáo por su constante ruptura con los moldes y por eso falta la distancia para comprenderlo en su justa medida y trascendencia dentro de la historia literaria del siglo veinte.

Efraín Huerta murió alos 68 años de edad, el 2 de febrero de 1982, en la Ciudad de México.

Inaugura Fundación Anglo Mexicana muestra fotográfica amateur “Paisaje”

La calidad creativa de 17 fotógrafos amateurs es presentada, desde ayer, en el Aula Magna de la Fundación Anglo Mexicana a través de la muestra “Paisajes”, como resultado de la quinta edición del Concurso de Fotografía del Corredor Creativo, organizado por este organismo.

“El Paisaje” es la quinta exposición organizada por la fundación, resultado de un certamen fotográfico que inició en 2006 y que ha crecido en número de participantes, en la calidad de los trabajos recibidos y en apoyo.

Desde 2009 se cuenta con la participación de la Academia de Artes Visuales dirigida por Ricardo Trabulsi Sarmina y en el presente año se sumará, además, la Revista “Cuartoscuro” que dirige el fotógrafo Pedro Valtierra.

Los trabajos recibidos para esta convocatoria que se lanzó en enero de 2009 fue exitosa al recibirse 100 trabajos de jóvenes de todo el país, de los cuales se seleccionaron 17 finalistas, cuya obra es presentada en esta muestra fotográfica que podrá ser visitada hasta el 12 de febrero próximo.

“El Paisaje” es un reconocimiento que la fundación hace a cada participante del quinto Concurso de Fotografía del Corredor Creativo de The Anglo Antonio Caso, quienes con una visión única capturaron la realidad de una manera original y creativa.

Asimismo, ya prepara la sexta edición de este concurso cuya recepción de trabajos termina hoy, por lo que este organismo internacional exhorta a los jóvenes fotógrafos aficionados y en formación para que participen con sus trabajos.

Los expositores de “El Paisaje” son Leonardo Pliego Eguiluz, Jorge Ramón Bolaños Sapién, Ezequiel Trejo Segura, María Ariette Armella Alvarez, Liliana Huerta Espinosa, Manuel Delaflor Rodríguez, Daniel Rodríguez Vélez, Daniel Alvarado Rosas, Alfonso Solís Dávila, Carlos Reyes Rojas, Esmeralda Gutiérrez González, Germán Ramírez Santes, Leticia Olvera Arellano, Juan Oswaldo García Mendoza, Jorge Armando Dávila Ramírez, Fabiola Jaramillo Moreno y Alma Cano Callejas.

The Anglo Mexican Foundation (TAMF), antes Instituto Anglo Mexicano de Cultura, es una asociación civil autosustentable sin fines de lucro que, a través de sus instituciones educativas y programas culturales, ofrece oportunidades de superación personal dentro de un contexto británico mexicano.

Con más de 65 años de presencia en México, ha fortalecido el intercambio cultural entre México y el Reino Unido a través de los organismos que la conforman como son The Anglo, The Churchill School, Churchill College, Cultural Activities y Social Contribution.

TAMF cumple una importante función social a través de su área de Actividades Culturales y sus Programas de Becas para maestros de inglés.

Expondrán en fotos significativos momentos de la vida de Fidel Castro

Los momentos más significativos de la vida de Fidel Castro, desde 1955 a la fecha, serán mostrados por primera vez en México, procedentes de Cuba, en la exposición “83 motivos, imágenes de una vida, cinco autores, 83 piezas, un hombre”, del 29 de enero al 28 de febrero en la Galería 10/10, en esta ciudad.

Se trata de la obra de los cinco fotógrafos más cercanos al estadista cubano, tomadas durante ese lapso, las cuales han sido traídas luego de su presentación en el Hotel Nacional de Cuba, en agosto del año pasado, en el marco de la conmemoración al 83 aniversario del natalicio del ex gobernante caribeño.

En entrevista con Notimex, Norman Bardavid, director y fundador de la mencionada galería, mencionó que se han incorporado 10 imágenes a la exposición de uno de los iconos del mundo en este siglo, el fotógrafo mexicano Larry M. Reider, quien en diversas ocasiones, tanto en México como en Cuba, hizo algunas fotografías al ex mandatario cubano.

Añadió que la idea es que la muestra sea itinerante y que México sirva como la plataforma para iniciar ese proyecto, con la idea de que sea incluida no solamente la obra de Reider, sino también de otros artistas que hayan fotografiado a Fidel Castro.

“Tras desarrollarse el itinerario de esta muestra, pretendemos hacer un documento que quede para la humanidad y ver del proceso de la historia, a través un personaje como Fidel Castro, que nos enriquece tremendamente”, acotó Bardavid.

“Queremos mostrar el arte cubano e integrarlo al mexicano, haciendo un puente cultural para que el arte mexicano pueda ser visto por el pueblo cubano, además de fungir como puerta para que se expanda por el resto del mundo”, enfatizó.

Algunas de las personalidades que aparecen con Fidel Castro son Ernesto “Che” Guevara, el escritor Ernest Hemingway, Gabriel García Márquez y Salvador Allende, entre otros, además de escenas donde está caminando en Central Park, en Nueva York, en la década de los 50″s.

Las piezas, presentadas en gran formato son de: Osvaldo Salas Freire (La Habana, 1914-1992); Liborio Noval Barberá (La Habana, 1934), Roberto Salas Merino (Nueva York, 1940), Pablo Caballero Cuza (Guantánamo, 1942) y Alex Castro Soto del Valle (La Habana, 1963), hijo del ex mandatario.

Por su parte, Larry M. Reider, a quien Fidel Castro apodó “El Mexicano” es el invitado especial y tomó fotografías de este personaje en 1988, durante la toma de posesión del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari, en México.

Durante el anuncio también asistió Boris L. Gómez Valdés-Avila, segundo secretario de la Embajada de Cuba en México, quien agradeció la organización de la presentación de esta exposición y dijo estar orgulloso de que sea en México donde inicie la itinerancia de esta obra, porque aquí vivió un tiempo Fidel Castro, en el exilio y fue recibido con gran fraternidad por los mexicanos.

Además de que fue el único país que en 1962 no rompió relaciones con Cuba cuando fue expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA) y por la amistad de México y Cuba, entre otras razones.

Las exposición es coordinada por la Sociedad Cultural José Martí y la Galería 10/10.