Muere la fotógrafa Helen Levitt

Helen Levitt, una gigante de la fotografía del siglo 20 cuyas escenas de la Ciudad Nueva York proveyeron una ventana a una era ya desaparecida, falleció. Tenía 95 años.Levitt murió el domingo mientras dormía en su apartamento en Manhattan, dijo Thomas Roma, amigo cercano y director de fotografía en la Escuela de Artes de la Universidad de Columbia.

Levitt es mejor conocida por sus escenas callejeras con niños tomadas en las décadas de 1930 y 1940. Una de sus fotos más emblemáticas es la de tres niños con máscaras y encorvados antes de salir a buscar dulces por Halloween. Otra es la de cuatro niñas en una acera paradas mirando burbujas de jabón flotando en el aire.

Levitt documentó barrios como el Spanish Harlem y el lado este de Manhattan donde, en un tiempo antes de la televisión, la gente usaba las calles casi como si fueran parte de su sala.

Peter Galassi, jefe curador de fotografía del Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, dijo que las fotos de Levitt son “lo mejor que nadie ha hecho para capturar la esencia de los niños en la calle”.

Esas fotos “se han convertido documentos históricos porque tenían un tipo de apertura y libertad y seguridad en las calles que dejó de existir desde hace mucho tiempo”, indicó Galassi.

Levitt nació el 31 de agosto de 1913, en Brooklyn. Luego de dejar la escuela superior aprendió fotografía por su cuenta mientras trabajaba con un fotógrafo comercial.

La revista Fortune fue de las primeras en publicar su trabajo, en su edición de julio de 1939. Al año siguiente su foto de Halloween fue incluida en la exhibición inaugural del departamento de fotografía del MoMA. En 1943 tuvo su primera muestra en solitario allí mismo.

Fue además una de las primeras en trabajar la fotografía a color y según Galassi fue pionera con su técnica en ese formato.

Libros de sus trabajos incluyen A Way of Seeing (Una forma de mirar) (1965), con un ensayo de James Agee; In the Street: Chalk Drawings and Messages, New York City, 1938 (En la calle: dibujos con tiza y mensajes, Ciudad de Nueva York, 1938) (1987); y Mexico City (Norton, 1997).

Roma llamó a Levitt “indudablemente una de entre los más grandes fotógrafos que han existido”.

A Levitt le sobreviven su hermano Bill Levitt, así como varios sobrinos.

Vía El Universal